Esta práctica es un entrenamiento para «conectar con el momento presente a través de la conciencia de lo que sentimos». Se trata de hacer un recorrido por tus sentidos (vista, oído, tacto y olfato), ayudándote a notar la «riqueza sensorial» que te rodea.

El objetivo principal es aprender a diferenciar la experiencia directa (ver la forma y el color de un objeto) del juicio mental («el pensamiento no nos dice nada acerca de la realidad de este objeto»). Conectar con los objetos sensoriales ( las formas de los objetos que vemos, oimos, sentimos en el cuerpo) nos lleva directamente a conectar con la experiencia viva del presente.

Consideraciones Previas a la Práctica

  • Es una práctica universal: Aunque esta meditación dura 12 minutos, puedes usar la técnica central en cualquier momento y lugar. Con cinco minutos es suficiente. Simplemente haz una pausa, mira a tu alrededor y conecta con lo que puedes ver, oír y sentir en tu entorno.
  • La actitud es la curiosidad: El ejercicio te invita a observar los objetos y sonidos «como si fuese la primera vez», sin ideas preconcebidas.
  • Los pensamientos aparecerán: Es normal que tu mente genere «juicios o pensamientos». Cuando notes que esto sucede, la instrucción es simplemente «déjalo aparte y vuelve a centrar tu mirada en este objeto».
  • Práctica segura: Si al explorar una sensación notas que es «muy molesta, busca otra que te sea más fácil de prestarle atención».