Poner nombre a tus historias

Identifica 2 o 3 «historias» que tu mente te cuenta a menudo (ej. «La historia de ‘No puedo más'», «La historia de ‘Todo va a salir mal'»).
Cuando notes que ese tipo de pensamientos aparece, simplemente nómbralo: «Ah, aquí está otra vez ‘La historia de No puedo más'». Al reconocerla, ya no te atrapa tan fácilmente.