FASE 3
Valores vs Metas
Para encontrar tu camino, primero necesitas entender tu mapa. En la Terapia de Aceptación y Compromiso, distinguimos entre dos conceptos que a menudo se confunden: Valores y Metas.
Las Metas son destinos
Son los puntos fijos en tu mapa, las cosas concretas que quieres conseguir, lograr o «tachar de la lista». Son importantes porque nos dan un objetivo claro y nos motivan, pero su naturaleza fundamental es que, una vez que las alcanzas, se acaban. Ese logro específico ya está completado. La satisfacción de alcanzar una meta es real, pero a menudo es temporal. Inmediatamente después, es habitual sentir un pequeño vacío o la necesidad de buscar la «siguiente meta».
Ejemplos de Metas: «Perder 10 kilos», «Conseguir un trabajo», «Ir de vacaciones a la playa», «Comprar una casa», «Lograr caminar 30 minutos seguidos».
Los Valores son direcciones
Son tu brújula interior que te guía, sin importar dónde estés o cómo te sientas. Piensa en una brújula real: no te dice «tienes que llegar a la montaña», solo te indica constantemente dónde está el Norte. De la misma manera, tus valores te indican tu «Norte» personal en la vida. Son las cualidades de cómo quieres ser y actuar en cada momento. No son lo que haces (la meta), sino cómo eliges hacerlo (el valor).
Es un proceso que nunca termina. Una meta, como «visitar a un amigo», se acaba en cuanto te despides. Pero el valor que te llevó a hacerlo, como «ser un amigo leal y presente», es algo que puedes practicar todos los días, de mil maneras diferentes, durante toda tu vida. Nunca te «gradúas» de tus valores. Y esta es su mayor ventaja: te ofrecen una fuente constante de sentido y satisfacción durante el camino, no solo al llegar al destino.
Ejemplos de Valores: «Cuidar mi salud» (una cualidad de autocuidado), «Ser un profesional comprometido» (una cualidad de integridad), «Ser aventurero» (una cualidad de apertura), «Ser un padre cariñoso» (una cualidad de amor), «Ser amable con los demás», «Ser una persona curiosa».
¿Por qué es tan importante esta diferencia?
Porque el dolor crónico a menudo hace que las Metas parezcan imposibles («No puedo conseguir ese trabajo si tengo dolor»). Si tu vida se basa solo en metas, te sentirás fracasado/a.
Pero los Valores siempre están disponibles para ti. Puedes elegir «cuidar mi salud» (un valor) incluso en un día de dolor intenso, quizás decidiendo descansar y nutrirte bien, en lugar de castigarte por no poder ir al gimnasio (una meta).
Puedes fracasar en alcanzar una meta, pero nunca puedes «fracasar» en un valor. En cualquier segundo de cualquier día, puedes elegir volver a caminar en la dirección de tu brújula.
Tus Herramientas para Diferenciar Valores y Metas
1. De Metas a Valores
Objetivo: Descubrir los valores (el «porqué» profundo) que se esconden detrás de tus metas (el «qué» concreto).
Práctica: Este es un ejercicio de detective. A menudo, nuestras metas son solo la «punta del iceberg» de nuestros valores; son la forma concreta que la mente ha encontrado para expresar un deseo más profundo. Cuando el dolor crónico hace que una meta parezca imposible, nos sentimos fracasados. Pero si cavamos un poco más, encontramos el valor, y ese SÍ se puede vivir ahora.
Haz una lista de 3-5 metas que te gustaría alcanzar (o que te gustaría alcanzar si no tuvieras dolor). Para cada una, pregúntate: «Si consiguiera esto, ¿qué cualidad más profunda estaría honrando? ¿Qué me aportaría esto que es realmente importante?»
A veces tendrás que preguntar «por qué» varias veces. Si la meta es «Tener más dinero», pregúntate: «¿Y para qué querría más dinero?». Quizás la respuesta sea «Para tener seguridad» o «Para poder darles cosas a mis hijos». Esos son los valores: seguridad y generosidad.
Ejemplo: Meta: «Perder 10 kilos». Valor detrás: «Cuidar mi cuerpo», «Sentirme vital», «Tener salud».
Ejemplo: Meta: «Quejarme menos». Valor detrás: «Ser una persona más positiva», «Conectar mejor con mi familia».
Ejemplo: Meta: «Volver a mi antiguo trabajo». Valor detrás: «Sentirme útil», «Contribuir con mis habilidades», «Ser independiente».
Al hacer esto, te das cuenta de que no necesitas alcanzar la meta exacta para vivir ese valor. Si la meta («Perder 10 kilos») es difícil ahora, aún puedes honrar tu valor («Cuidar mi cuerpo») hoy mismo, quizás decidiendo hacer 5 minutos de estiramientos suaves o comiendo una comida nutritiva. El valor está siempre disponible.
2. Cuestionario de los 10 Dominios
Objetivo: Hacer una exploración profunda de tus valores en todas las áreas de la vida.
Práctica: Tómate tu tiempo para reflexionar sobre estas 10 áreas. Esto no es un examen que tengas que aprobar, sino una exploración amable y sin prisas. No hay respuestas «correctas» o «incorrectas». Lo más importante es intentar conectar con lo que tú genuinamente sientes, no con lo que crees que «deberías» valorar. Nuestros «deberías» suelen venir de fuera (la sociedad, la familia, la culpa). Nuestros valores vienen de dentro, de lo que nos da una sensación de propósito. Al leer cada área, intenta dejar de lado los «deberías» y pregúntate honestamente: «¿Qué tipo de persona quiero ser en esta parte de mi vida?».
- Relaciones de pareja (¿Qué cualidades quieres aportar? ¿Quieres ser más paciente, más cariñoso/a, más presente, un buen apoyo?)
- Familia (¿Cómo quieres ser como hijo/a, hermano/a, padre/madre o nieto/a? ¿Qué quieres que ellos vean en ti en vuestra relación?)
- Amistades (¿Qué significa para ti ser un buen amigo/a? ¿Buscas lealtad, diversión compartida, apoyo mutuo, ser alguien que sabe escuchar?)
- Trabajo/Carrera (¿Qué cualidades quieres aportar a tu trabajo, sea remunerado o no? ¿Quieres ser diligente, creativo/a, servicial, organizado/a, un/a buen/a compañero/a?)
- Desarrollo Personal/Aprendizaje (¿Qué te gustaría aprender o cultivar por el simple placer de crecer? ¿Una habilidad nueva, un idioma, más sobre ti mismo/a, más paciencia?)
- Ocio/Diversión (Esta es vital y a menudo la primera en sacrificarse. ¿Cómo te gustaría divertirte, jugar y relajarte de verdad? ¿Qué actividades te hacían sentir vivo/a?)
- Salud/Cuerpo (¿Cómo te gustaría cuidar de tu cuerpo, con amabilidad? Nota: esto es un valor, no la meta de «no tener dolor». ¿Quieres nutrirlo, moverlo con suavidad, respetarlo, escucharlo?)
- Comunidad/Ciudadanía (¿Cómo te gustaría contribuir a tu entorno, a tu barrio, a una causa que te importa, al mundo?)
- Espiritualidad (Tu conexión con algo más grande, ya sea la naturaleza, la religión, la música, el arte, o simplemente un sentido de propósito vital…)
- Cuidado del Entorno (Tu relación con tu casa, tu espacio… ¿Quieres que sea un lugar de calma, de orden, de creatividad, un refugio?)
